Casi la mitad de las nuevas mamás se sienten tristes o deprimidas durante
las primeras semanas después del parto. Los cambios hormonales pueden ser una
de las causas que provocan este problema.
Estos son algunos de los signos que hay que observar:
- Sentirse inquieta o irritada
- Sentirse triste, deprimida o llorar con frecuencia
- No tener energía
- Tener dolores de cabeza, dolor en el pecho o palpitaciones del corazón
- Tener dificultad para dormir, estar muy cansada o ambas cosas
- No tener apetito y perder peso
- Comer en exceso y aumentar mucho de peso
- Problemas para concentrarse, recordar o tomar decisiones
- Estar muy preocupada acerca del bebé
- No tener interés en el bebé
- Sentirse inútil y culpable
- Tener miedo de hacerse daño a sí misma o a su bebé
- No mostrar interés ni gusto por ninguna actividad, incluyendo las
relaciones sexuales
Si esto le está sucediendo:
- Descanse más
- Obtenga apoyo de su familia y de sus amigos
- Busque a alguien de confianza para que cuide a su bebé mientras
usted se da un tiempo para sí misma
- Hable de sus sentimientos con alguien importante para usted y que
la escuchará
- Indíquele a su proveedor de servicios de salud si la depresión continúa
después de algunas semanas o si se agrava
Si alguna vez tiene deseos de hacerse daño a sí misma o de hacerle daño
a su bebé, solicite ayuda inmediatamente.
Si no encuentra a nadie a quien llamar, llame al 911.